Basándonos en tradiciones orales pasadas de padres a hijos, al no existir fuentes escritas muy fiables, y aunque existen varias teorías, la más fiable es que se puede remontar el origen de la fiesta a las denominadas Matronalias, que eran unas fiestas romanas dedicadas a las mujeres casadas, y que se celebraban en honor de la diosa Juno, también conocida con el sobrenombre de Matrona.
Es tradición celebrar la fiesta de comadres también en otros lugares del territorio español, en algunas zonas se le denomina el Jueves Lardero, y antiguamente, el Jueves Lardero era el comienzo de unos días de desmadre y hartura que culminaba con el Carnaval. En ellos, se comía, se bebía, se bailaba, se reía sin medida; en contraposición con la entrada de la Cuaresma, en donde la abstinencia de todo tipo y la tristeza lo invadía todo. Por tanto, el Jueves Lardero era casi la última oportunidad de saciarse hasta una vez pasada la Semana Santa.
( Lardero es un adjetivo procedente del antiguo lardo, que es el tocino o gordo, es decir, la grasa. No perdamos de vista que al fin y al cabo se refiere a la parte menos valiosa del animal, con la que sin embargo nuestras abuelas eran capaces de hacer auténticas maravillas culinarias y esto era lo que especialmente caracterizaba al Jueves Lardero, el abundante consumo de esta carne o de sus productos secundarios. era casi la última oportunidad de saciarse hasta una vez pasada la Semana Santa.)
En un principio las meriendas se hacían en el campo o en las propias casas, y en la actualidad se ha convertido en una verdadera romería en el campo, comiendo a base de chuletas empanadas, embutidos, tortillas, y el buen vino de la tierra.































